Tanausú, encefalocele frontal operado a los 3 años de edad.

Publicado por: el Abr 28, 2011 | Un comentario

Tanausu; encefalocele central

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El encefalocele es una enfermedad congénita rara, en la que los tejidos cerebrales protruyen a través de defectos de la bóveda craneal. Varios intentos previos fracasaron. Pero formado un equipo de craneofacial, su problema se solucionó mediante una compleja intervención quirúrgica.

El encefalocele es un grave trastorno muy infrecuente, solo en uno de cada 10.000 nacimientos. De ellos, los que aparecen en la región nasofrontal son apenas el 15%.

Si unimos a ello que Tanausu nació con un hermano gemelo libre del trastorno, estamos ante un caso excepcional.

Afortunadamente era de un tamaño moderado y el cerebro continuaba aislado gracias a las meninges y la piel.

Fue tratado en el Hospital Universitario de Canarias. Durante los primeros años fue operado en varias ocasiones por los servicios de Neurocirugía, Otorrinolaringología y Plástica. Todos actuaron en solitario. Todos fracasaron.

No dudo de que fueron intervenciones correctas, ya que de hecho no supusieron para Tanausu más que unas cicatrices cutáneas que aun hoy son patentes.

Pero era necesario afrontar el problema con una mentalidad de equipo, y en ello se basa la filosofía de los equipos de Cirugía Craneofacial. Creo sin equivocarme que es la cirugía más compleja de cuantas existen, y es practicada con éxito por muy pocos cirujanos del mundo.

De hecho esta intervención cambió el rumbo de mi vida. Apenas hacía un mes que me había trasladado de Madrid a Tenerife. En Madrid había participado en la Unidad de Cirugía Maxilofacial del Hospital Doce de Octubre. No esperaba poder continuar con este tipo de cirugía en un hospital como el Hospital Universitario de Canarias, bastante menor. Lo ocurrido en torno a esta intervención hizo que decidiese permanecer para siempre en Tenerife, ya que rebasó todas las expectativas. El nivel científico del Dr. Felipe Gonzalez Miranda (Jefe de Servicio de Anestesiología) y el Dr. Juan Ravina (Servicio de Neurocirugía), superaba todo lo que había conocido hasta entonces. A ello unían su entusiasmo y su capacidad para el trabajo en equipo. Algo fascinante.

Y no me equivoqué, fue solo la primera de una serie de maravillosas intervenciones quirúrgicas que realizamos durante los siguientes años en dicho hospital.

¿Qué importancia tiene la anestesista?, pensarán ustedes. Aparentemente solo duerme al paciente. Pero no es así. Tiene que regular con maestría parámetros tan importantes como la temperatura del paciente, detener la previsible inflamación del cerebro y bajar la tensión arterial hasta límites cercanos a la parada cardíaca. Tan difícil como ejecutar la intervención quirúrgica. Parte fundamental del equipo.

Con un plan quirúrgico bien estudiado, la intervención transcurrió sin complicaciones. Tratar los tejidos con extremada delicadeza, como si fuesen pétalos de rosa, logra postoperatorios extraordinarios. A las pocas horas el niño no aparentaba haber sido intervenido. A ello se sumaba que nunca ponemos vendajes compresivos a estos paceintes, son innecesarios.

Afortunadamente Tanausú no presentó ninguno de los graves trastornos asociados a esta malformación. Dedicado a labores forestales, tiene una vida muy afortunada, con una hermosa esposa y una preciosa hija.