Ameloblastoma mandibular gigante. Implantes dentales

Publicado por: el Jul 7, 2013 | Sin comentarios

Ameloblastoma mandibular gigante. Implantes dentales

A Jesús le fue detectado un gran quiste en la mandíbula. Fue extirpado meticulosamente. Resultó ser un ameloblastoma.

La eliminación y reconstrucción de la mandíbula fue realizada en el Hospital Universitario de Canarias, bajo la dirección del Dr. Furelos. Participaron en la misma los Servicios de Cirugía Maxilofacial y de Neurocirugía. Aunque no es técnicamente difícil la toma de hueso craneal, creo necesaria la colaboración de los neurocirujanos (para ellos es una rutina), que sabrían solucionar cualquier complicación en el complejo territorio cerebral.

El hueso craneal extraído era de espesor completo, siendo sustituido en la cabeza por material sintético. Tanto la intervención como el postoperatorio transcurrieron sin complicaciones.

En estos casos se demora la colocación de implantes algunos años, ante la posibilidad de una recidiva precoz del ameloblastoma, pese al trauma que supone para un niño el uso de una prótesis dental removible.

Al cabo de cuatro años fueron colocados seis implantes dentales en nuestra clínica bajo anestesia local. Todos se osteointegraron perfectamente.

En esta fase también fue optimizado el contorno mandibular mediante infiltraciones de ácido hialurónico. Solo son necesarios pequeños retoques cada año.

Tras cuatro meses, su dentista le colocó la prótesis dental sobre los mismos. Un trabajo admirable. Pasado un año la inadecuada mucosa que rodeaba dos de ellos hizo precisa su retirada.

Actualmente su prótesis se sustenta en los cuatro implantes restantes que le proporcionan un aspecto y masticación prácticamente normales. En pacientes tan jóvenes es fundamental una recuperación estética impecable, ya que incluso pequeñas secuelas pueden originar graves complejos.

Existe una buena alternativa a esta reconstrucción, los colgajos libres con anastomosis microvasculares. En el servicio de cirugía maxilofacial que dirigió el Dr. Furelos durante 14 años eran utilizados con frecuencia. Constituyen el método de elección cuando el paciente presenta un lecho pobremente vascularizado o precisa radioterapia posterior.

Pero, en mi experiencia, en casos como el de Jesús, la plasticidad, funcionalidad y menor morbilidad hacen que el injerto autólogo de calota sea el método de elección.