Las personas optimistas envejecen mejor

Publicado por: el Ene 24, 2014 | Sin comentarios

Según un estudio llevado a cabo por investigadores londinenses, las personas que disfrutan de la vida tienen menor deterioro físico en la vejez.

En nuestra clínica hemos sido testigos de cómo la colocación de implantes dentales por unas manos profesionales y experimentadas ha posibilitado a muchos pacientes nuestros disfrutar de una dentadura nueva y gozar, así, de mejor salud y mejor calidad de vida. Entre ellos, nuestra querida María, a quien le colocamos implantes dentales con 96 años, y hoy, cerca de los 98, nos confiesa que es lo más importante que ha realizado para sí misma en las últimas décadas.

Según una investigación publicada en la revista Canadian Medical Association Journal, quienes disfrutan de la vida se mantienen en mejor forma física que sus coetáneos. Ya estudios previos asociaban la felicidad con mayor supervivencia y menor riesgo de enfermedades (como el infarto), “pero ninguno analizaba el declive funcional del día a día”, señalan los autores de este reciente trabajo, del London University College, en Reino Unido.

rec01Después de evaluar durante ocho años a 3.200 personas con edades superiores a los 60 años, explica el principal investigador, Andrew Steptoe, “observamos que los que eran más felices y disfrutaban más de la vida mostraban menor deterioro físico. Tenían menos probabilidades de experimentar dificultades a la hora de desarrollar actividades diarias tales como vestirse”.

Como exponen los investigadores londinenses, quienes más disfrutaban de la vida en su estudio tenían un perfil común: estaban casados, trabajaban, tenían más nivel educativo y mejor estatus socioeconómico.

Los bajos niveles de satisfacción con la vida eran más frecuentes en personas con enfermedad coronaria, diabetes, artritis, episodios de depresión…

Según muestra el artículo, el sedentarismo, fumar y el consumo de alcohol también estaban asociados a una menor capacidad para ver el lado positivo de las cosas. La gente que no disfrutaba tanto de la vida, afirma Steptoe, “tenía un riesgo tres veces mayor que sus contrincantes optimistas de desarrollar problemas para realizar actividades de su vida diaria”.

Además de la entrevista personal, los autores también analizaron el deterioro físico diario y midieron la velocidad de sus pasos para valorar su funcionalidad física. “La velocidad de la marcha está considerada como uno de los primeros marcadores del deterioro y la fragilidad funcional”, remarcan los investigadores.

En definitiva, estos resultados confirman una vez más lo relevante que es saber disfrutar de la vida para mantener en el futuro la movilidad necesaria para realizar tareas cotidianas y mantener el nivel de independencia máximo. Todo ello contribuye, sin duda, a proporcionar una mejor calidad de vida.

Fuente:

–          El Mundo