¿Qué se esconde detrás de la halitosis?

Publicado por: el Feb 6, 2014 | 2 comentarios

portada mal aliento

Hasta hace poco tiempo, la halitosis se asociaba al consumo de determinados alimentos, una mala higiene bucal o problemas de estómago.

Las investigaciones actuales apuntan a la enfermedad de las encías como el origen de más del 80% de los casos de mal aliento.

Se estima que cerca del 30% de la población mundial padece este problema, que se presenta sin mostrar predilección por el sexo, edad ni clase socioeconómica. En EE.UU. es el tercer motivo de consulta más frecuente en el dentista (después de la caries dental y la enfermedad periodontal). Aunque el término médico halitosis sea relativamente reciente, es una de las patologías más antiguas y problemáticas con impacto en la coexistencia social.

En efecto, diversos indicadores físicos y la percepción del paciente sobre su estado de la salud influencian su calidad de vida. Una salud oral insatisfactoria es, en muchas ocasiones, motivo de inseguridad y pérdida de autoestima.

Combatir el mal aliento no es sólo una cuestión de imagen sino una forma de mejorar la salud de dientes y muelas y disminuir los riesgos cardiovasculares, de por sí aumentados por la dieta occidental y un estilo de vida cargado de estrés y sedentarismo.

rec02El origen de la gran mayoría de los casos de mal aliento es la periodontitis, una enfermedad de las encías conocida generalmente como piorrea. La halitosis procede de la emisión de gases por parte de las bacterias responsables de la enfermedad que tienen una presencia elevada en la boca de quienes la padecen. Además, es importante advertir que en nuestra higiene bucal diaria muchas veces obviamos la lengua, en cuya parte distal se encuentran estas bacterias en gran número.

La prevención es clave para evitar el desarrollo de la enfermedad, que una vez iniciada no puede curarse, aunque sí detener su avance. Por ello, es fundamental acudir a las revisiones periódicas al especialista. Los síntomas que convierten en urgente la visita al odontólogo son:

– Sangrado durante el cepillado de los dientes.

– Inflamación de las encías.

– Presencia de mal aliento.

– Necesidad de tomar caramelos o chicles.

Así, la halitosis puede ser sólo un síntoma inicial que advierta de la presencia desequilibrada de las bacterias responsables en la boca sin que se haya desarrollado aún la enfermedad o bien ser el síntoma más evidente de su inicio.

rec01Además, el control de la enfermedad pasa por acudir al dentista, realizar un cepillado especial orientado a combatir la presencia de las bacterias perjudiciales y evitar hábitos como fumar o tomar café. Si se descuidan estas orientaciones facultativas, la enfermedad puede agudizarse y conducir a la pérdida de piezas dentales.

En la actualidad existen diferentes pruebas de laboratorio frecuentemente utilizadas en el diagnóstico e investigación de la halitosis. La mayoría de estas pruebas se basan en la detección de una determinada actividad enzimática en el metabolismo bacteriano.

Para permitir una mejor evaluación del impacto específico de la halitosis, fue creada en 2007 una escala exclusiva para esta patología – la Escala de Impacto de la Halitosis (EIH)– por clínicos y psicólogos del Instituto del Aliento, en Lisboa, Portugal. Esta escala permite también una identificación más concreta de cuáles son los efectos en el comportamiento resultantes de la conciencia de padecer de halitosis (ej.: usar chicles o fumar), con el objetivo de permitir una atención más personalizada al paciente, acompañamiento y orientación. Su concepción tiene como base las diversas molestias referidas por los pacientes sobre el efecto de la halitosis en sus vidas.

Fuentes:

–          Instituto del Aliento. Breath Research

–          U.S. National Library of Medicine

–          EuropaPress