La revolución de la antisepsia en la cirugía

Publicado por: el Feb 14, 2014 | Sin comentarios

portada lister

La antisepsia quirúrgica ha sido uno de los hitos que ha marcado un antes y un después en la historia de la práctica médica.

En 1907, el médico estadounidense Franklin C. Clark escribió: “La historia de la medicina se caracteriza por tres acontecimientos notables, y cada uno de ellos a su modo ha revolucionado la cirugía”.

El primero es el uso de ligaduras para detener las hemorragias quirúrgicas, como las que usó el francés Ambroise Paré.

rec01El segundo son los métodos para disminuir el dolor con anestésicos generales como el éter, invención atribuida a varios estadounidenses.

El tercero es la antisepsia quirúrgica, promovida por el británico Joseph Lister (en la imagen superior). Este cirujano utilizó ácido carbólico, ahora llamado fenol, para esterilizar las heridas y los instrumentos, con lo que redujo espectacularmente las infecciones postoperatorias.

En un pasado, en los hospitales rara vez se practicaban cirugías debido a que raramente los pacientes se salvaban. En las operaciones simplemente se lavaba el bisturí y se veía con frecuencias importantes y peligrosas infecciones en los pacientes operados.

pasteur peqEn 1864 el investigador francés Louis Pasteur (1822-1895) estableció en su “Teoría microbiana de la enfermedad” la relación entre el desarrollo de enfermedades y la presencia de gérmenes. Destacó que, aunque estos organismos sean microscópicos, es posible evitar su desarrollo o incluso destruirlos.

Esta teoría impulsó a Joseph Lister (1827-1912), cirujano inglés que durante muchos años había observado con desesperación cómo morían los operados a causa de las infecciones.

lister peq 01Así fue cómo Lister limpió el aire de bacterias mediante aspersiones de ácido carbólico en la sala de operaciones antes de la intervención, también se lavaba las manos y esterilizaba los utensilios, las vendas y la propia herida con la misma solución de ácido carbólico. En la imagen de la derecha, el modelo de  pulverizador que se empleaba para difundir la solución de ácido carbólico en la sala de cirugía.

En 1865 Lister trató con éxito una fractura compuesta de la pierna, en la que el hueso asomaba por la piel, al vendarla con lienzos mojados en solución con ácido carbólico. En 1867 publicó sus resultados en el artículo “Principios antisépticos de la práctica de la cirugía”.

rec02Sin embargo, no fue el primero en proponer formas de esterilización: el químico británico William Henry recomendó que se esterilizara la ropa con calor, y el obstetra húngaro Ignaz Semmelweis, del que hemos escrito recientemente, propuso al personal médico lavarse las manos para evitar la propagación de gérmenes. Con todo, fue el ácido carbólico de Lister en las heridas abiertas lo que más evitó las infecciones habituales en los hospitales de la época. Sus escritos y charlas convencieron a los médicos de que debían usar antisépticos.

En general, los antisépticos se aplican directamente sobre la superficie del cuerpo. Los métodos de prevención modernos se centran más en el uso de métodos asépticos con esterilización para eliminar las bacterias antes de que lleguen al paciente, siendo fundamentales  la desinfección del equipo y el empleo de mascarillas. William Halsted, al que ya dedicamos un apunte en nuestro blog, fue el primero que empleó guantes de látex para operar en 1891.

“El Libro de la Medicina”. Clifford A. Pickover. Editorial Librero. 2013