Diez falsos mitos sobre nuestra salud bucodental

Publicado por: el Mar 10, 2014 | Sin comentarios

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En el post de hoy vamos a aclarar algunas de las creencias con escasa o nula base científica que, lejos de mejorar nuestra salud bucodental, muchas veces la complican.

Lo mejor después de las comidas es usar un palillo de dientes

No es aconsejable el uso de palillos que no estén específicamente diseñados para limpiar la placa entre los dientes, ya que con ellos podemos causar una lesión en el espacio entre los dientes.

saludoral1La seda dental o el cepillo interproximal son las opciones más recomendadas para sustituir definitivamente la función de los palillos.

No obstante, hay palillos dentales específicamente diseñados para la higiene interdental, con eficacia demostrada en el control de la placa y de la inflamación gingival.

 

Los cepillos duros y los enjuagues fuertes limpian mejor

La mayoría pensamos que los cepillos duros son más efectivos para eliminar la placa bacteriana, pero esto no es necesariamente cierto. En realidad, el cepillado brusco o con un cepillo de cerdas duras provoca desgaste del esmalte y retracción de las encías, quedando expuesta la raíz de la pieza dental. Se puede obtener un cepillado eficaz con cepillos de consistencia suave o media.

Tampoco es cierto que un enjuague bucal fuerte sea un complemento necesario para la salud de las encías; de hecho, los enjuagues con alto contenido en alcohol pueden producir sequedad de los tejidos orales al modificar la cantidad y calidad de la saliva.

El mal aliento está relacionado con problemas de estómago

rec01En el 85-90% de los casos la halitosis o mal aliento se origina en la cavidad oral. El mal olor procede del metabolismo de las bacterias anaerobias que hay en la boca que degradan las proteínas procedentes de las propias células de nuestro organismo y de nuestra dieta, generando compuestos sulfurados volátiles, responsables del mal olor bucal.

Una higiene oral deficiente, especialmente entre los dientes, enfermedades en las encías como la gingivitis y la periodontitis, y la presencia excesiva de sustratos en la lengua son las causas más habituales de halitosis.

Mejor no cepillarme porque me sangran las encías

Una encía sana no debe sangrar y, si lo hace, es porque algo no va bien. Recientemente en nuestro blog hemos hablado de este problema, más común de lo que pensamos.

La mayoría de los pacientes atribuye el sangrado al cepillarse al tipo de cepillo o a la técnica empleada, sin saber que la causa del sangrado es una enfermedad de sus encías que debe ser tratada. El sangrado de las encías es un signo de inflamación y de enfermedad.

Si se tiene “piorrea”, se pierden todos los dientes

La enfermedad periodontal conocida vulgarmente como “piorrea” provoca la pérdida de hueso alrededor de los dientes. Sin un tratamiento adecuado, los dientes comienzan a moverse y se pierden. Pero en la actualidad el tratamiento de la periodontitis es altamente eficaz, facilitando, en la mayor parte de los casos, el mantenimiento de los dientes durante toda la vida.

Cada embarazo se pierde un diente

La sabiduría popular advierte que cada embarazo cuesta un diente. Pero si la mujer embarazada toma sencillas precauciones para su cuidado dental, esto no debería suceder.

rec02En realidad, la pérdida de dientes que se ha achacado al embarazo se debía a la presencia de caries que, obviamente estaban ya presentes antes del embarazo. Lo que sí provoca el embarazo en la boca es una mayor inflamación de las encías, especialmente si las encías ya presentan inflamación previa. Es el sangrado de encías lo que lleva a la mujer al dentista durante el embarazo, y es entonces cuando se detectan las caries que ya estaban presentes, y que, en algunos casos, hacen necesaria la extracción de las piezas afectadas.

Con la edad, es normal que se pierdan dientes

salud oral 0La pérdida dental no es inherente a la edad del paciente, es decir, no por el hecho de ser mayores o envejecer tenemos que estar desdentados. Si se realiza una higiene dental e interdental correcta y se acude al dentista con regularidad, probablemente podremos sonreír y comer a gusto aún en edades avanzadas. No obstante, cuando sea inevitable, los implantes dentales son un excelente recurso.

No me hago limpiezas porque estropean el esmalte dental

La nueva tecnología sónica y ultrasónica produce ondas vibratorias que rompen el cálculo dental (“sarro”) de la superficie del diente sin afectar en absoluto el esmalte.

Una limpieza dental o profilaxis profesional no daña el esmalte; al contrario, elimina la placa bacteriana y el cálculo adherido a la superficie dental.

No me coloco implantes por miedo al rechazo biológico

La mayor parte de los implantes dentales actuales están fabricados de titanio quirúrgico, material absolutamente biocompatible y con capacidad de integrarse en el hueso, siendo muy bien tolerado por los tejidos blandos.

Efectivamente, el titanio es un metal que ha demostrado no provocar ninguna reacción tóxica ni irritativa sobre los tejidos vivos. Hasta la actualidad no se ha identificado rechazo biológico de un paciente hacia un implante dental fabricado en este material.

Como mis encías no me duelen, no necesito tratamiento

El hecho de no tener dolor en las encías no es necesariamente signo de salud bucodental. En los estadios iniciales de muchos trastornos periodontales la enfermedad puede pasar desapercibida, sin síntomas evidentes y cambios mínimos, de ahí que la periodontitis se conozca como ‘la enfermedad invisible’. Por ello, es muy importante que el dentista examine periódicamente sus encías para confirmar la óptima salud de éstas y prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Fuente:

–          ABC Salud