Jean Marie. 11 años con implantes dentales en ambos maxilares

Publicado por: el May 29, 2014 | Un comentario

Jean Marie

Jean Marie es de Rivière (Bélgica). Nos cuenta las razones por las que acudió a nuestra clínica para la colocación de implantes dentales.

Desde hace muchos años, fijó su residencia en París. Entre sus amistades se cuentan, entre otras, Catherine Deneuve, Gerard Depardieu, con quien visitó personalmente nuestra consulta en la capital francesa, y también la Familia Real de Mónaco, especialmente la princesa Carolina, a quien le une una larga amistad.

También a Tenerife le unen fuertes lazos. Aquí tuvo su segunda residencia, donde pasaba largas temporadas. Y aquí creó el Parque Natural “Las Águilas del Teide”, del que fue director durante muchos años.

Volviendo al plano médico, la situación de Jean Marie refleja la de gran cantidad de personas que sufren la pérdida prematura de piezas dentales, debido a procesos periodontales agresivos que aparecen a edades muy precoces y son de muy difícil tratamiento, pese a cuidarse la boca correctamente.

En el caso de Jean Marie, la pérdida dental fue casi completa y se acompañaba, como es habitual en estos casos, de una pérdida de hueso importante. Desde muy joven había llevado prótesis removibles, de quita y pon, que pierden sostén y son cada vez más incómodas e intolerables.

“Llevo más de once años con los implantes dentales sin ningún problema”

Para él su salud bucodental fue desde siempre un importante motivo de preocupación. Durante años consultó su caso a diferentes especialistas, pero por miedo, como él mismo nos confiesa, no se decidía a operarse. Para solventar la falta de hueso a nivel maxilar, muchos de estos facultativos le proponían técnicas agresivas, como la obtención de injerto de hueso ilíaco. En cualquier caso, abordajes de escasa fiabilidad y con un alto índice de fracaso, que desde aquí desaconsejamos.

En general, estos pacientes encuentran grandes dificultades para ser tratados, dada su complejidad y resultados poco previsibles.

En Clínica Furelos nos especializamos, precisamente, en dar solución a aquellos casos de cirugía maxilofacial e implantología dental de extrema dificultad que no encuentran una respuesta adecuada en otras consultas.

Así, tras consultar a diversos especialistas que no lograron darle una solución adecuada a su situación, Jean Marie decidió visitarnos. Tras estudiar con detalle su caso, le propusimos la colocación de implantes dentales para rehabilitar la ausencia de piezas en ambos maxilares, con la importante repercusión que ello tendría en su calidad de vida.

En tres sesiones quirúrgicas, espaciadas en el tiempo, bajo anestesia local, le colocamos un total de 14 implantes dentales, 8 en el maxilar superior y 6 en el maxilar inferior. Tras 20 años de experiencia en la colocación de implantes dentales, hemos podido comprobar que la duración indefinida de éstos (y sin problemas), está estrechamente relacionada con la colocación de un número suficiente de implantes y su adecuada distribución. Con ello se logra una menor presión masticatoria en cada uno de ellos, evitando sobrecargas que causan la rotura del propio implante por fatiga del material.

Otro factor importante que contribuye a la permanencia indefinida de los implantes dentales es el refuerzo de la base ósea. Para ello utilizamos las más avanzadas técnicas de ingeniería tisular, suplementando con injerto de hueso bioartificial (Bio-Oss®) e infiltraciones de plasma rico en factores de crecimiento plaquetarios, obtenido del propio paciente, para enriquecer el tejido óseo a nivel maxilar y favorecer la correcta oseointegración de los nuevos implantes dentales.

Mucho más que nuestras palabras, son las de Jean Marie las que mejor describen cuáles fueron sus sensaciones antes y después de la intervención: “entré y salí del quirófano sin enterarme de nada”.

“El día siguiente a la cirugía fue impecable”, tal y como él mismo nos contaba. A pesar de sus miedos iniciales, Jean Marie afirma que haberse operado fue una de las mejores decisiones que ha tomado.

“No sólo me cambió la vida, también me cambió el cerebro”

Desde entonces, además de una excelente relación médico-paciente, se forjó entre Jean Marie y los miembros de nuestra clínica, en especial el Dr. Furelos, una profunda y sincera amistad.

Una vez que todos los implantes estuvieron perfectamente oseointegrados en ambos maxilares, a Jean Marie le fue colocada la dentadura fija definitiva sobre ellos y su calidad de vida mejoró significativamente.

Él mismo nos lo cuenta en una entrevista que le realizamos en 2011, con motivo de una de sus revisiones anuales periódicas. Transcurridos once años desde la primera intervención, Jean Marie destaca no haber tenido nunca ningún problema ni haber perdido ninguno de los implantes dentales que le colocamos.

Éste es, sin duda, nuestro principal objetivo: garantizar una permanencia indefinida de los implantes dentales y sin problemas. En definitiva, dar la máxima calidad en nuestra atención para lograr la satisfacción plena de todos nuestros pacientes.

Desde aquí agradecemos a Jean Marie, más que un paciente, un amigo, que tan amablemente nos contase sus sensaciones antes y después de la intervención.